¿POR QUÉ DESCUBRIR EL INTERIOR DE LOS PIRINEOS ORIENTALES EN FAMILIA?
Aunque la costa mediterránea atrae cada verano a numerosos visitantes, los Pirineos Orientales no se limitan a sus playas. A tan solo unos treinta minutos del litoral, el Vallespir invita a las familias a vivir una experiencia diferente, donde la naturaleza, los pueblos catalanes y las actividades al aire libre toman el relevo de los días junto al mar.
Aquí, los paisajes cambian a medida que avanzan los kilómetros. Las orillas sombreadas del Tech, los lagos de Saint-Jean-Pla-de-Corts, los bosques de las estribaciones de los Pirineos y las coloridas calles de Céret ofrecen multitud de ideas de actividades adaptadas a todas las edades.
El Vallespir es también un territorio donde resulta fácil tomarse el tiempo necesario para disfrutar. Las distancias son cortas, los lugares turísticos son variados y muchas actividades pueden combinarse en un mismo día. Una mañana de senderismo, un picnic junto a un lago, una visita a un pueblo y después un helado en una terraza: muchas posibilidades permiten adaptar el programa a la edad de los niños, al tiempo o al tiempo disponible.
Otra de sus ventajas es que el territorio puede descubrirse durante todo el año. En primavera y otoño, las temperaturas son ideales para las excursiones y las visitas. En verano, los espacios naturales, los ríos y los lagos ofrecen alternativas refrescantes al litoral. Incluso cuando el tiempo está más nublado, los museos, las visitas guiadas y el patrimonio permiten continuar con los descubrimientos.









