Descripción
El corcho siempre ha ocupado un lugar importante en Maureillas, Las-Illas y Riunoguès.
En 1950, la mitad de la población se dedicaba a la noble fabricación de tapones de corcho.
Con el fin de transmitir este saber hacer, antiguos fabricantes de tapones crearon el Museo del Corcho en 1982. A lo largo de tu visita, podrás conocer la técnica que consiste en «desnudar» un árbol sin dañarlo y seguir la evolución del tapón desde el siglo XVII hasta el XX.
Por último, en una magnífica bodega catalana de 1920, comprobarás que la relación ancestral entre el corcho y el vino sigue vigente y descubrirás cómo, a partir de un trozo de corcho aparentemente tan duro y quebradizo, es posible crear una obra de arte, una prenda de ropa o un bolso...










